¿Alguna vez has sentido que la adolescencia es como una «llovizna suave de dolor constante»? Esta descripción, acuñada por Rudolf Steiner, resume perfectamente la intensidad y la sensibilidad extrema que caracteriza al tercer septenio de vida.
Entre los 14 y los 21 años, el ser humano atraviesa su metamorfosis más profunda: la muerte psicológica del niño y el nacimiento del adulto. No es solo una etapa de cambios hormonales; es un evento astrológico y psicológico marcado por la energía de Saturno y Venus.
En este artículo, exploraremos qué sucede biológica y emocionalmente en esta etapa, y cómo los padres pueden navegar el difícil arte de «soltar el control».
¿Qué es el Tercer Septenio? (14 a 21 años)
En la biografía humana, el desarrollo ocurre en ciclos de siete años. Si el primer septenio (0-7) fue lunar y físico, y el segundo (7-14) fue el despertar de las emociones, el tercer septenio nos enfrenta a la realidad material y a la búsqueda de la verdad propia.
Es el momento donde Saturno empieza a cobrar protagonismo, exigiendo estructura, límites y responsabilidad. Ya no basta con «parecer»; ahora el joven necesita «ser».
Características principales de esta etapa:
- Soledad interior: Una sensación profunda de aislamiento, necesaria para la individualización.
- Pesadez física: El cuerpo se siente distinto, más denso, anclado a la tierra.
- Despertar del juicio crítico: Ya no se acepta la autoridad de los padres ciegamente; se cuestiona todo para encontrar una verdad propia.
La Influencia de Saturno y Venus: Amor y Límites
Aunque Saturno marca la pauta de la exigencia y la realidad, este septenio no camina solo. Detrás de bambalinas, Venus juega un papel crucial.
Es la época del primer amor, del enamoramiento intenso y del despertar sexual. El adolescente busca ideales de belleza y conexión fuera del núcleo familiar. Esta combinación de energías crea una tensión única: el deseo de fusión romántica (Venus) frente al choque con la dura realidad y los límites sociales (Saturno).
Guía para Padres: La Metáfora del Avión
Uno de los retos más grandes para los padres durante el tercer septenio es entender que su rol ha cambiado drásticamente. Ya no son los pilotos de la vida de sus hijos; ahora son la torre de control.
Podemos visualizar esta etapa como el despegue de un avión:
- Pidiendo pista: El adolescente se ubica y prepara sus motores.
- Ganando velocidad: Empieza a moverse por su cuenta, generando ruido y fuerza.
- El despegue: Debe desprenderse del suelo (el hogar/protección) para volar solo.
Como padres, debemos facilitar esa ruta de escape. Si seguimos «manejando el avión» o resolviendo todas sus necesidades, atrofiamos su crecimiento. Saturno nos enseña que la necesidad es la madre de la evolución. Si suplimos todo antes de que ellos sientan la necesidad, les robamos la oportunidad de desarrollar sus propias herramientas de supervivencia.
Preguntas de Poder para Sanar tu Adolescencia
Ya seas un padre acompañando a su hijo o un adulto revisando su propia historia, estas preguntas te ayudarán a entender cómo viviste tu tercer septenio y qué patrones podrías estar repitiendo:
- ¿Cómo enfrentaste los cambios físicos de tu cuerpo?
- ¿Tuviste un despertar sexual confuso o claro?
- ¿Hubo presencia de adicciones o escapismo (alcohol, drogas, tecnología)?
- ¿Sentías que tenías privacidad o tus límites eran invadidos?
- ¿Cómo fue tu relación con la autoridad y el dinero?
Reflexionar sobre esto es vital, porque Saturno es cíclico. Aquello que no resolvimos entre los 14 y 21 años, a menudo regresa para ser trabajado en la edad adulta.
El Objetivo Final: La Libertad a los 21
La meta de este septenio es clara: llegar a los 21 años con la capacidad de asumir la propia adultez. Es el momento simbólico y legal donde la sociedad nos entrega la «cédula» de ciudadanos, pero espiritualmente, es la entrega de las riendas de nuestro propio destino.
Saturno, a menudo temido, no es el villano. Es el gran maestro que nos dice: «Ya eres libre, pero la libertad tiene un precio: la responsabilidad».
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Este artículo es solo un resumen de una conversación profunda entre el astrólogo Javier Aragón y la médica holística Luisa Fernanda Forero.
Te invito a ver el video completo al inicio de este post. En él, profundizan en temas como el divorcio de los padres durante esta etapa, las adicciones y cómo prepararse para el retorno de Saturno. ¡No te lo pierdas para obtener todas las herramientas necesarias para esta etapa crucial!
